La Estrategia Regional de Gestión Financiera para la Reducción del Riesgo de Desastres (ERGFRRD) es el marco acordado por COSEFIN y CEPREDENAC para fortalecer la resiliencia de las finanzas públicas en Centroamérica y República Dominicana frente a la exposición multiamenaza y la alta vulnerabilidad social, económica y territorial que caracterizan a la región. La estrategia responde a una brecha persistente entre daños y pérdidas y las capacidades financieras disponibles, que presiona presupuestos, eleva el endeudamiento post‑desastre y compromete la estabilidad macrofiscal.
Su propósito es impulsar una diversificación óptima de mecanismos e instrumentos financieros que integren la protección financiera (gestión compensatoria), la reducción del riesgo existente (gestión correctiva) y la prevención del riesgo futuro (gestión prospectiva), incorporando el riesgo de desastres de forma transversal en políticas, planificación y ciclo presupuestario. El ámbito comprende Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana, y se alinea con la PCGIR y con los avances nacionales en marcos legales, clasificadores presupuestarios y lineamientos del SNIP para inversión resiliente.
Conceptualmente, la ERGFRRD adopta la Gestión Financiera del Riesgo de Desastres (GFRD) como planificación anticipada y sistemática de recursos para responder y recuperarse con oportunidad, minimizando impactos fiscales e institucionalizando procedimientos de desembolso oportuno, trazabilidad y gestión de pasivos contingentes. Sobre esa base, la estrategia organiza la acción en ocho componentes: análisis de riesgo y pérdidas esperadas; planificación financiera ex ante; instrumentos de retención; instrumentos de transferencia; financiamiento ex post como último recurso; mecanismos de ejecución ágil y transparente; gestión de pasivos contingentes; y coordinación y gobernanza interinstitucional.
Del diagnóstico regional se desprenden avances en legislación, sistemas nacionales, políticas y estrategias, así como en etiquetado presupuestario y metodologías para integrar el riesgo en la inversión pública; no obstante, persisten desafíos en la estandarización conceptual y normativa, la gobernanza multisectorial, el registro y seguimiento del gasto en RRD y la combinación costo‑eficiente de instrumentos para reducir costos fiscales y de endeudamiento post‑desastre. La estrategia identifica oportunidades para desarrollar instrumentos de alcance regional, lineamientos comunes, observatorios de riesgo fiscal y esquemas de cooperación y financiamiento con banca multilateral y sector privado.
La visión 2030 propone una región que practica finanzas públicas resilientes; la misión es fortalecer capacidades nacionales y regionales; y el objetivo general consiste en promover la diversificación óptima de instrumentos para una gestión financiera resiliente de la RRD. La implementación se estructura mediante Planes Operativos Bianuales, informes regionales anuales y una gobernanza de tres niveles (político‑estratégico, técnico de coordinación y asesor), con rendición de cuentas en el Foro Consultivo de la PCGIR. En conjunto, la ERGFRRD busca anticipar el riesgo fiscal, acelerar respuestas, mejorar la eficiencia del gasto y proteger la estabilidad macroeconómica, evitando retrocesos en el desarrollo y mejorando el bienestar de las poblaciones más expuestas.